Franquicias: lo que debes saber antes de aventurarte

Noviembre 08, 2015
Franchise

Conoce las responsabilidades que conlleva ser dueño de una

Imagínate 35,000 restaurantes de comida rápida, de una misma marca, localizados en 98 países. ¿Impresionante, no? Estos números son realmente ambiciosos. Y es que cuando hablamos de franquicias, estamos adentrándonos a un nivel de negocios exponencial, en el que las funciones y responsabilidades de quien está a cargo son constantes e ineludibles. Pero si se realiza el trabajo con éxito, las ganancias se multiplicarán a la velocidad de la luz.

Una franquicia se caracteriza por operar con métodos estandarizados establecidos por el creador de una idea, que le otorga derecho a otra persona para que replique su concepto sin alterarlo. Hay toda clase de franquicias que abarcan desde la industria de alimentos, hasta el mercado de la belleza y la electrónica, explicó Jorge Aldarondo Pérez, primer vicepresidente y gerente de la División de Crédito Corporativo.

Cuando adquieres una franquicia, tienes que estar claro que entras bajo un concepto y regulaciones. Por ejemplo, en el caso de las cadenas de comida, el franquiciador (es decir, el dueño del concepto) te dirá dónde adquirir el suplido de alimentos, qué cantidades usarás por cada plato y el tiempo en que debes servir la orden a vender. Es por esto que uno de los atributos fundamentales de la franquicia es la consistencia en su ofrecimiento, sea en San Juan o en Tokio, sin importar las distancias geográficas.

¿Te interesan las franquicias? Antes de lanzarte de pecho, descubre si tienes lo necesario para dirigir una:

  1. Necesitas ser extremadamente organizado y gerencialmente ágil para mantener el control de la operación. Por ejemplo, debes producir ganancias por encima de los gastos, promover la eficiencia de tus empleados, mantener el lugar limpio, cumplir con los estándares de calidad, entre otros aspectos.
  2. Tienes que asegurar que el tipo de franquicia que deseas adquirir sea afín con lo que te gusta hacer. Debes cuestionarte con honestidad si la misma hace sentido en el mercado (¿hay oferta y demanda?) y si está localizada de manera inteligente.
  3. Debes tener un entendimiento absoluto de las condiciones contractuales y logística de la franquicia.
  4. Es necesario establecer una planificación diaria, semanal y mensual para cumplir con las metas individuales y las establecidas por la franquicia.
  5. Finalmente, ¿cuentas con el apoyo financiero? Determina cuánto es la inversión inicial que puedes hacer con tu capital y cuál es la cantidad que necesitas de una institución financiera.

Desde el día uno, la franquicia pone a tu disposición un mercado y un tráfico, ya que el consumidor conoce el producto y lo busca activamente, esto es, a diferencia de un negocio nuevo que tiene que pasar por un proceso de establecimiento de la marca. Además, el franquiciador hará todo lo posible para que triunfes, ya que tu fracaso redunda en el nombre de su marca.

Finalmente, la franquicia te ofrece la oportunidad de abrir un local con una marca conocida y acumular experiencia sobre la marcha. Ahora bien, conseguir más consumidores y ser la cadena número uno dependerá de tus capacidades empresariales.

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