Tips de ahorro para la educación universitaria de sus hijos

Octubre 28, 2015
Planificación Financiera

Por: Lymari Vélez Sepúlveda

Pensar en cómo apoyar a sus hijos a pagar la educación universitaria podría causarle algo de ansiedad. Más cuando los estimados señalan que para el 2030 los padres podrían necesitar hasta $350,000 para sufragar cuatro años de bachillerato en una universidad privada en Estados Unidos. La cifra surge de información del College Board publicada en un artículo de Consumer Reports. La cantidad incluye los costos de matrícula, hospedaje, alimentos y libros.

Ante esta realidad, lo recomendable es que se establezca un plan ahorro sistemático atemperado a la meta. Para ello, revise el tiempo de acumulación o periodo disponible para ahorrar. Si establece un plan cuando su hijo está en primer grado, podrá seleccionar un producto de ahorro con mayor crecimiento versus si comienza a ahorrar cuando su retoño ya está en noveno grado.

Aparte del tiempo de acumulación disponible, evalúe el precio de las universidades. La diferencia en el costo de una institución privada en Estados Unidos y la Universidad de Puerto Rico (UPR), por ejemplo, es abismal. Incluso, estudiar en la UPR podría resultar más económico que costear la matrícula en una escuela superior privada. Pero, sin importar la institución en la que estudiarán sus hijos, es necesario guardar dinero.

Estrategias de ahorro

La organización de las finanzas es la columna vertebral de toda iniciativa económica individual y familiar. A continuación, algunas estrategias que ayudarán a afrontar los retos económicos referentes a la educación de sus hijos:

  • Cuenta de Ahorro Educativa (CAE): Plan en el que puede aportar $500 anuales por hijo. Este dinero es deducible de la planilla de contribución sobre ingresos. Pero ojo, porque esa cantidad quizás no sea suficiente para que logre la acumulación necesaria. Por eso, debe combinar esta estrategia con otro instrumento que le provea más crecimiento y que le permita hacer aportaciones significativas.
  • Fideicomiso: El dinero ahorrado en un fideicomiso es administrado por un tercero a favor del menor. El ente administrador puede ser un fiduciario institucional (banco) o una persona natural. Dialogue con su planificador financiero sobre esta opción, disponible para algunos clientes según sus necesidades, perfil y capital. Lo bueno es que el dinero se usará solo para los estudios de sus hijos y queda protegido de quiebras o demandas en su contra. Se recomienda que una institución sirva como administradora porque existen muchos asuntos de cumplimiento y fechas de vencimiento que, si no se cumplen, lo expondrán a penalidades fuertes.
  • Solicitud de becas y otras ayudas financieras: Los planes de ahorro deben hacerse pensando en que padres e hijos realizarán la aportación global para costear la matrícula. Sin embargo, no está de más que su hijo y usted busquen orientación para beneficiarse de las becas y otras ayudas disponibles, ya sean por necesidad económica o como reconocimiento al talento o promedio sobresaliente. Considere también la posibilidad de que su hijo participe de un programa de estudio y trabajo, que aliviará la carga económica.

Para más consejos de ahorro y para conocer cómo preparar un presupuesto real a base de su estilo de vida y sus áreas de oportunidad, comuníquese con un consultor financiero.

 

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